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Lápida fundacional

En el valle alavés de Valdegovía, en el punto más elevado de la localidad de Tobillas, se levanta la iglesia de San Román, que tiene su origen en el año 822. La participación de constructores especializados, consecuencia de las posibilidades económicas de su fundador, el abad Avito, se refleja en la calidad de la edificación. La nave del templo, diferenciada del ábside, contaba con dos accesos por el Sur y uno más por el Norte para el paso de los monjes desde las edificaciones anexas

En el año 939, esta iglesia dedicada a los santos Román y Cipriano sufre su primera gran reforma. La inscripción labrada en la “Lápida de Tobillas” conmemora la renovación que promueve el presbítero Vigila. En este momento se reformó por completo la nave de la iglesia, manteniéndose intacto el ábside.

Siete años antes, al ingresar Vigila en la comunidad de Tobillas, había donado la iglesia al monasterio burgalés de San Pedro y San Pablo de Tejada. En el acto de la donación actuaron como testigos el rey de León, Ramiro II, el conde Fernán González y numerosos obispos, abades, presbíteros, monjes y caballeros. Tal solemnidad podría indicar la pertenencia del presbítero Vigila a la influyente familia de los Vela y también explicaría la calidad constructiva del templo.

En el siglo XII, la iglesia es reformada una vez más, elevándose la altura de la nave e introduciéndose elementos decorativos del estilo románico, como una portada, hoy sólo apreciable desde el interior, y los canecillos cuya contemplación bien merece una visita.

Cronología:

Siglo X / Edad Media

Procedencia:

Iglesia de San Román, Tobillas

Planta 3